● Queso azul 200 g
● Crema de leche 400 g (nata)
● Gelatina sin sabor 5 g
● Uvas blancas 500 g
● Hojas verdes para decorar
Preparación:
Ralle el queso azul y colóquelo en un bol en baño de María junto con 200 g de crema de leche.
Revuelva con una cuchara de madera hasta que el queso se funda.
Hidrate la gelatina en 2 cucharadas de agua fría y agréguela a la crema de queso.
Mezcle hasta integrar.
Retire del fuego y deje enfriar a temperatura ambiente.
Bata los restantes 200 g de crema a medio punto e incorpore en la preparación anterior con movimientos suaves y envolventes. Tape con papel film y deje enfriar en la heladera hasta que tome consistencia.
Sirva la mousse por cucharadas con uvas frescas y ensalada verde.
Acompañe con tostadas.
También podrá presentarla con pasas.
Esta mousse se puede utilizar para rellenar tarteletas coronadas con granos de uva o como relleno de un pionono.
Es ideal servirla antes del postre, en reemplazo del plato de quesos.